No sé si ya perdí la fe,
O simplemente…
Por fin sé lo que quiero,
Sé lo que es importante,
Siempre he promovido
Las acciones que nos hagan felices,
Pero incongruentemente
Yo no lo hacía.
Ya no ambiciono grandes lujos,
Solo deseo lo necesario,
Sigo siendo una mujer con defectos,
Con virtudes y una trayectoria.
Me he equivocado innumerables veces,
Sin embargo, no soy una mala mujer,
Todos tenemos derecho a ser felices,
Me ha costado mucho,
Aprender lo que ahora sé,
He perdido demasiados tesoros,
Aún tengo adolorida el alma,
Me aguardan más cosas,
Aún tengo mucho por hacer.
Me desespero más,
Cada vez que algo entorpece mi camino,
Porque estoy esperando a una o varias personitas,
Que debo confesar son la razón
Por la cual yo vivo,
Sé que hasta cierto punto
Eso no está en mis manos,
Desde que tengo memoria,
Es mi anhelo más profundo,
Por ellos quiero ser extraordinaria,
Quiero ser su orgullo.
Esas personitas que
Son la razón por la cual yo vivo,
A los que algún día llamare
Con una inmensa felicidad y plenitud…
“MIS HIJOS”.
Sábado 6 enero 2018 / 02:04 a.m.