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Ebriedad de amar

Ebriedad de amar

 

No estaba borracho de vino,

estaba ebrio de quererte,

de imaginar tus ojos cerca

y de soñarte sin tenerte.

 

Me embriagó una ilusión,

un instante, una mirada,

esa dulce sensación

de sentirme acompañado

aunque no dijeras nada.

 

El amor también embriaga,

desordena los sentidos,

hace bailar las esperanzas

sobre caminos desconocidos.

 

Y cuando llega la cordura

después de tanta emoción,

uno descubre que la herida

también puede escribir versos

desde el fondo del corazón.

 

No me arrepiento de haber amado,

aunque el amor no fuera correspondido;

prefiero haber sentido demasiado

que vivir eternamente

con el corazón dormido.

 

Porque amar fue mi embriaguez,

mi locura y mi verdad;

y aunque desperté sin ti,

me quedó la poesía

para volver a soñar.

 

- El bohemio puro.