Seis de la tarde marcaba el reloj,
perfume al cuerpo y bañado yo estaba,
camino por la ciudad de Guanare e iba por mi amor.
Por la avenida principal busqué
al bar La Morena Clara en su rincón,
a tomar una cerveza muy tranquilo.
Luces rojas y ambiente educado,
humo de cigarro y gente alrededor,
donde la rocola sonaba \"Castellano, qué bueno baila usted\".
Elegante y alta la vi pasar,
dama muda de mirada profunda,
solo con papelitos me pudo hablar.
Pedí un encuentro en cada nota escrita,
\"sigue viniendo\", me respondió ella,
dos meses pasaron para la cita.
Un jean azul le prometí regalar,
le propuse viajar juntos a Barinas
y ella con sonrisas me dijo que sí.
Nos amamos con furia e ímpetu fiel,
el tiempo pasó y hoy solo me queda
el dulce recuerdo grabado en la piel y mi mente.
RIVAS JOSE
Barinas Venezuela
06-10-2026