Andrés DC

Distancia de seguridad...

Al principio no lo ves

y confundes sonrisas con afecto.

 

Te ríen las gracias,

celebran tu manera de ser

y esperan a que te des la vuelta

para rebajar todo lo que acaban de aplaudir.

 

Hay personalidades

que no necesitan imponerse

para ocupar un lugar.

 

Y eso incomoda.

 

Incomoda a quienes solo saben destacar

apagando algo en los demás,

a quienes admiran en silencio

lo mismo que después intentan destruir.

 

Con el tiempo

aprendes a leer los gestos,

las palabras que parecen inocentes,

el filo escondido

en ciertas formas de acercarse.

 

Pero ya no te detienes.

 

Cada golpe que pretendía doblarte

termina enderezándote un poco más.

 

Y mientras ellos continúan

buscando tu espalda,

tú sigues caminando

hasta quedar fuera del alcance

de todos sus puñales.