HUESO Y CARNE
Me quiero despedir de tu hueso,
Pero la carne de tu piel la acorrala.
Si te desnudas, las estrellas se esconderán
Y empieza tu lumbre, tus átomos a girar
alrededor de ti.
Te respiro al subir la montaña desnuda
en primavera, desnúdate y regresa
la hierba a la montaña.
El sol y el girasol pelean por quién da la luz,
el sol jamás está partido a la mitad y el girasol se apaga cuando da su semilla.
No soy Picasso, ni Benedetti, mucho menos Neruda, solo alguien que acaricia tu desnudez.
Simplemente me enamoré de tu piel, hueso y carne.
Raymundo Avendaño
10/06/26 Santa Clara California