Un poema que se aburre.
Una pluma ya dormida.
Una idea que se escurre
Unos versos sin su rima.
Y este folio que reclama
los deberes de un poeta,
que está mudo de palabras.
Que ha perdido ya sus letras.
Una musa que ha volado.
Una idea que no fue.
Una estrofa y su pasado.
El silencio del ayer.
Y agotado aquel cuaderno,
guarda polvo y versos viejos.
Si antes fue la voz de un sueño
hoy es llanto con silencio.
Los amores del pasado
que inspiraron a su mente.
Ya se fueron, se han borrado.
El poeta no lo entiende.