Bienaventurados son los que no caen en las tentaciones del hombre,
los que llegan a casa sin hedor a licor,
los que despiertan con un libro en vez de una inyección,
aquellos que juzgan y no son juzgados,
los que nunca han tenido que orinar en un vaso,
quienes no pisan los suelos frios de un pabellón,
los que nunca han mantenido una confrontación,
individuos bendicidos sin defectos de caracter adquiridos,
mortales lejos de nosotros los histrionicos limites antisociales,
criaturas mortales que desconocen la humillación de una línea de polvo,
o el significado de \"Una es demasiado y mil no son suficientes\",
semejantes que pueden ir por la vida solos, sin sentirse solos,
porque en aquella soledad lo único en lo que pensamos es en fumar,
un día a la vez, todos los días, vivir, mis 24 horas compañeros.