Juan Antonio Quiroga

Un instante

Todavía te veo en lienzo envuelta,

amaneciendo al mundo susurrando

y a tu madre feliz, en paz soñando,

la alforja duerme, del legado absuelta.

 

Aún siento la rigidez disuelta

de tus rodillas a tu paso errando

o tu llanto, a un dedo reclamando

donde aferrarse en una noche incierta.

 

Aunque el tiempo con ansias nos domina,

hay tiempos sin tiempo, instantes de vida

pulsos eternos de luz agustina.

 

Y en la pálida noche envejecida,

en silencio, en paternal rutina

sigo mirando a mi niña dormida.