Angel Samuel

Esos tesoros en tu rostro

Esos tesoros en tu rostro

Cuando veo tu rostro,
no puedo ignorar tus pecas,
como si del sol fueran un costo.
Te ves bella como el mar y las olas.

Pues cae en mi corazón encadenado,
con tus miradas resulta enamorado,
encantado de tu bella piel blanca,
tú que este aliento tanto me quitas.

Me dejas sin aliento con un beso,
con un regusto tan sabroso,
encantado con tu cuerpo hermoso,
como una prosa en reposo.

Me resultas bella y reconfortante,
como la más bella de las artes.
Eres tan hermosa como miles de diosas,
no dejo de mirar tus pecas peligrosas.

Autor: Samuel Fuentes