Y volamos hacia el futuro como escapando del instante.
Nadie piensa en el siguiente paso
todos divagamos en sueños difusos.
Nos sumergimos en un río rojo que no tiene fondo ni superficie
y el presente queda huérfano y todo es del mañana.
Vivimos en una realidad irreal
donde cortamos la flores que todavía no existen
cantamos canciones que aún nadie compuso
y nos perdemos en laberínticas ansiedades que no van a ocurrir.
Yo, que también soy uno de los que desprecian el hoy
medito trivialidades que no me llevan a ningún lado
y me alejan de todo.
Porque el mañana no es de nadie
y el vivo presente no me seduce lo suficiente