La salsa que le falta a la ensalada,
el código postal de un agujero,
el cisma tras el corte de la espada,
urdimbre de un amor dos punto cero.
La meta sin final en la llegada,
la flecha de Cupido en el acero,
la mano que nos lanza la granada,
la hebilla que sostiene tu liguero.
La lucha por culparnos con denuedo,
las bocas señalando con el dedo,
el beso que nos roba Santa Rita.
Multiplicar los panes y los peces
no sana corazones porque, a veces,
no basta con poner una tirita.