CRICEL

Jamás me amaste

 

Solía entregarte mi querer,

y en tus ojos me perdía,

sin saber que ese placer

en tristeza acabaría.

 

Tu voz era mi debilidad,

mi refugio y mi condena,

hoy me duele la verdad

que dejó tu amarga huella.

 

Anhelaba un porvenir,

una vida a tu lado,

un amor para vivir

y jamás por ti ser olvidado.

 

Pero el sueño se rompió,

como un cristal en el suelo,

pues tu corazón cambió

y apagó todo mi anhelo.

 

Hoy comprendo la razón

de las lágrimas que gasto;

Ya que nunca hubo un amor sincero,

solo un sentimiento falso.

 

Y aunque duela recordar

lo que un día fue mi abrigo,

difícil vas a encontrar

quien te quiera como yo te he querido.

 

Cuando el tiempo pase y veas

lo que un día rechazaste,

tal vez triste comprenderás

que como a mi, a nadie más amaste.