Doble cuna
I
Alguien en el fondo del espejo enciende un candelabro de hueso.
No soy yo. Es la otra, la que no pudo dar a luz más que silencio.
Digo tus nombres en la oscuridad
y el nombre de tu hermano
como dos piedras que caen
en un pozo sin agua.
—¿Quién llama?
—La que se quedó sin juguetes.
II
En la noche más alta,
mis dos náufragos ciegos
juegan con el dobladillo de mi vestidura negra.
No tienen rostro.
Son dos agujeros en la nieve,
dos pájaros que olvidaron el vuelo antes de nacer.
Ella —la que mira desde la sombra—
me dice que no llore,
que los muertos no piden leche ni palabras,
solo una pequeña lámpara que jamás se apague
en la casa de la ceniza.
Autor
© Nelly Cevallos-Liora
6 de octubre al año 2026