Jianyi

Las voces

Voces crueles, 

amantes de mi mente,

poseedoras de mi engaño 

con las uñas pediré, 

que se divorcien de mi cordura 

 

Yo, 

miserable hombre,

Yo, 

miserables manos,

sostienen el extintor,

y el fuego, 

gritando para no crecer 

 

por más que llore a mares, 

no habrá solución, porque 

mares no lograrán apagar mi destino escupido en la cara.