benchy43

DOS MANZANAS

 

Te cuento: eran dos manzanas
una roja, otra amarilla
que se fueron muy ufanas
saltando una alcantarilla.

Rodándole cuesta abajo
fueron llegando a la plaza
a pesar que en un atajo
casi un caniche las caza.

Corre un nene entre la gente
dando lustre a una manzana
y se la da a un indigente
sin comer en la mañana.

Hete aquí que el pordiosero
tiene otra fruta guardada
(que cazó con el sombrero)
para el niño reservada.

Esta fue la aventurilla
que yo seguí el otro día
de la roja y la amarilla,
manzanas sin frutería.

Derechos reservados por Ruben Maldonado.