¿Que será de las flores muertas
en el camino de tierra del otoño?
Tan sólo un suspiro
de hojas débiles,
quebradizas y ausentes.
Así como el viento suave
mece tus mejillas doradas,
el frío de marzo que nace
rodea tu ser de su antiguo color.
Los puentes del invierno
cruzamos, con luz tenue
de lenta mañana.
Al tibio sol, todo el amor
extiendendo sus manos
hacia nosotros, en calma y
en silencio por mi corazón solo.
Algún día podrá nacer,
entre tu sonrisa de luz,
un bosque de cálidas ternuras.
Donde mis ojos apagados
borren sus viejas memorias
y florezcan, sanos y hermosos,
en la marea de la primavera.