Que vuelvas a fascinarte con el cielo
que el viento escuche tus plegarias
que una luz llame a tu ventana
que una canción sea tu puente
que el sueño sirva de espejo
que nadie apague las horas del alma
que el corazón sea un grito latente
que nadie corrompa tu voz
que cada adiós sea el comienzo de un nuevo viaje