La Cerillera

Ceniza

Ingrávido segundo

en el que aletean tus ojos

posándose sobre los míos

¡tan descarados!

 

Como una burbuja de jabón,

explota el instante

dejándome tan vulnerable.

 

Mis manos pequeñas

no consiguen aprehender el aire

de la eternidad del momento.

 

Mis letras revoltosas

saltan alborotadas,

dejando migas de pan.

 

Y tú, tan descuidado,

asaltas sin palabras

a mi mirada oscura.

 

Hay demasiados huecos

para tejer una red de seguridad.

 

Y al pestañear

desaparece la oportunidad de mecerme

al cobijo de tus brazos.