JAVIER SOLIS

MI PRIMERA ILUSIÓN

Aun queda en mi recuerdo aquellos días

caminaba orondo con mi uniforme beige

ostentaba la insignia de policía escolar

derramaba orgullo y poder.

 

Cursaba muy adelantado la promoción

quince años de vida y éxitos mil

notas excelentes y felicitaciones por doquier

gran amigo y buen compañero debía ser.

 

Había una chiquilla en el colegio de la vecindad

con carita rosada como manzana madura

con una sonrisa de aurora de primavera

y una mirada que abría el cielo.

 

Cursaba el quinto año de secundaria

caminaba airosa y salerosa

parecía pisar alfombras con pasitos de cristal

y dejaba huellas de aroma de clavel

 

Cuantas veces sin almorzar me quedaba

por sólo verla pasar, aunque nunca le pude habla

sabía que tampoco le era indiferente

pues el rubor le subía cuando yo la miraba.

 

Cuantas noches mis ojos se negaban a dormir

y si dormía soñaba con su andar

poemas y cartas de mis manos salieron

pero nunca a su destino llegaron

 

Pasaron los días, los meses lo sepultaron

de miradas y sueños no pasaron

esos ojos que mil sueños me dieron

nunca de mis sueños se alejaron.

Lima, 27 de setiembre del 2026