Elias Castellano

MI PEGASO

 

Desde las fuentes donde el viento nace

hasta este valle incierto de mi ocaso,

raudo y veloz, volando por el éter,

viene a verme mi mítico Pegaso,

poblando los espacios siderales

de estrellas y jazmines a su paso.

 

Aquí planté mi flor del frío invierno

junto al río, hijo de la nieve blanca,

a la orilla del lago terso y claro

donde el espectro de mi amor descansa.

Y allí ninfas con voces celestiales

le entonan dulces cantos de alabanza.

 

Caminaré mil sendas misteriosas

hasta alcanzar mi meta más soñada

donde el cardo se atavía de rosas.

Me purgaré con ascuas y con llamas,

y al calentar mi frío corazón,

podré ofrecerle cobijo a otras almas.

 

Y vendrá cada día mi Pegaso

a untar su blanco belfo en tierra austera

susurrando con vaho jadeante

al llevar en su grupa mi quimera.

Y sanará mi herida lacerante

el lamer de su lengua lisonjera.