Está comenzando a fluir
tu verdadera personalidad,
la verdad
es un gusto alejarme,
el placer fue todo mío
y con toda decencia
me despido,
estoy viendo
con total asombro,
quien eres en realidad.
Me equivoque al idealizarte,
un tropiezo
lo tiene cualquiera.
Como un boludo venerando,
a la mujer
que pensé que eras,
defendiendote
contra mí intuición
y el tuvo siempre la razón.
Discúlpame
por no quedarme,
este paisano
está ha tiempo de unir,
me llevo a la mujer que ame,
me alejo de la que no veo sentimientos.
Puede, que la mujer que ame
haya sido todo un invento,
creada por mí
en esos ratos intensos,
en esos bellos momentos.
Cómo podría culparte
si yo mismo me estafe,
hasta el punto
de llegar a tener fe,
de empezar a creer
en el amor,
y no, no me alejo con rencor,
pero hoy abro los ojos
y descubro,
que la mujer que ame,
esa persona no estaba
ni siquiera en tu mirada.