Andrés DC

1 de Noviembre...

Como cada año, he vuelto a visitarte. 

Estabas ahí, tumbada, inerte.

O eso dice la placa

con tu nombre tatuado.

Que ese pedazo de mármol basta

para contener todo lo que fuiste.

 

Mamá, \"sigo intentando hacerlo bien\", murmuro, 

como si fuera un secreto entre los dos.

 

Acaricio una flor mojada por la lluvia 

intentando recordar

el calor de tus manos,

pero la memoria es traicionera, 

mantiene el recuerdo,

sin embargo es incapaz

de devolverme la sensación.

 

No espero nada. 

Solo necesito escucharme frente a ti, 

como si tu silencio tuviera el poder

de enderezar mis pensamientos.

 

Como si quedarme aquí un instante más

pudiese ordenar

todo lo que tengo dentro.

 

La lluvia empieza a empaparlo todo,

Coloco mi mano sobre el mármol

y me voy.

 

El año que viene nos veremos

en el mismo lugar.

 

Mientras tanto te llevo conmigo

en cada palabra, 

en cada silencio,

en cada pensamiento.

 

Hasta entonces, mamá,

Seguiremos encontrándonos,

en la memoria que nos mantiene cerca,

en la lluvia que me recuerda

de donde vengo, 

y en cada pequeña señal

que deje impregnada tu esencia.