Salva Carrión

Debajo de los laureles

 

 

Debajo de los laureles,

el agua suena rendida;

te soñaré entre claveles

con la tarde ya dormida.

 

Caminito del vergel,

donde el río se hace mar,

deja que duerma la flor,

no la vayas a cortar.

 

Allá me hallarás, mi niña,

entre el pastor y el laurel,

cuando el sol muerda la viña

y el campo sea de miel.

 

Si me buscas y no estoy,

pregunta al viento de ayer

que mi rastro se ha quedado

en la rama del laurel.

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