Rosario_Bersabe

Sin color ni aroma (A mis hermanos que ya no están)

Delirios y quimeras en mis noches

de fría soledad,

en mis manos vacías de rocío

se marchitan las flores

mecidas por mi astenia y desvarío.

 

La sombra agazapada

descarga su tormenta congelada

sobre los álamos del camposanto.

 

Caen las horas lentas esperando

el nuevo amanecer.

 

Gemidos, lágrimas por el dolor

y la desesperanza,

y ese anhelo de amor en las miradas

reflejando amargura.

 

Un adiós… por camino sin regreso,

triste adiós, desolado,

tristes flores marchitas

donde se duermen gélidos los besos,

sin color, sin aroma,

cual efigies de hielo.

 

Y entre las sábanas de mi orfandad,

mi entraña de poeta,

cansada de llorar

va desgranando versos.