Y después del cuerpo
Siempre está la sombra
De la luz del deseo
Que la boca no nombra
Sueños, vidas, recuerdos
se agolpan en la memoria
Por todo lo que desdeño
Imploro misericordia
Atado como Ulises, sin juicio
En el mástil de la memoria
Oyendo cantar al olvido
Que me arranca la Historia