Del norte al sur y del oeste al este,
los vientos de advertencia llevan los ecos de crisis,
nuestro planeta se esta volviendo más cálido,
el Ártico y la Antártica sin pudor se desvisten,
sus armaduras de hielo se derriten y se alejan.
*
No solamente destruyendo hábitats de especies polares,
sino, aumentando los niveles del océano y del mar,
un escenario de disastre para islas y ciudades costeras,
siendo sumerjidas bajo implacables ejercitos en avance
de las inundaciones invencibles.
*
Mietras otras zonas del planeta sufrirán aguda aridez,
sequías prolongadas y la usurpación sigilosa del desierto
de campos fertiles, que provocarán migraciones masivas
de populaciones, huyendo de drástica desolación
y posible muerte por inanición y la falta de agua.
*
El tiempo está agotando y las aciones son indispensables.
Estas verdades incómodas las ignoran algunos poderosos,
pero, se escuchan los gritos alzados en señal de protesta
por un cambio, exigendo un pacto de responsabilidad,
logrando medidas en contra del catastrófico cambio climático.
Un regalo de la superviviencia para generaciones futuras.
David Arthur ©®