Basil

POEMA DE REALIDAD I

 

 

No me enraizo

con las luces de mi ciudad

ni con las amables palabras,

impostura son;

tampoco con los pasos de peatones,

menos con los semáforos

ni con los ceda el paso.

No quiero correr,

ni por las endorfinas

ni por salud mental;

quiero puestas de sol,

amaneceres esperanzadores,

constelaciones de bailarinas,

quiero gritar contra mi,

contra todos,

quiero vociferarle al mundo:

¡no entiendo nada!

Necesito un manual de instrucciones

una radio popular 

que me enseñe a vivir,

un beso que me sirva 

para continuar,

una cómplice caricia,

un abrazo terapéutico;

necesito una isla desierta

donde vayamos tú y yo,

necesito una mente sana

un cuerpo que me responda;

necesito liquidar 

mi lado oscuro

enterrarlo, sepultarlo,

disfrutarlo cadáver a mi lado,

silencioso, callado,

inerte;

necesito una oración 

por quien fui

y nunca más seré.

Te necesito a ti,

sabiendo de antemano

que nunca te tendré.