Mirta C. Sly

Nena, ¿Que hago con esto?

 

Dejé escrito en mi cuaderno

indicaciones para no olvidar,

abrir los cajones y ventilar

aquellos papeles viejos.

 

Ambas hicimos la promesa:

quien antes llegue al deterioro:

entrar primeras, y sin sutileza

meter el celular al inodoro.

 

Si preguntan: era una santa,

medio monja e inocente;

mejor ni revisen sus mantas,

puede haber una serpiente.

 

Más, una tarde de otoño,

apareciste a mi puerta,

con un candidato gazmoño;

me dejaste desconcierta.

 

Mi amistad ya no querías,

tenías mucho en juego,

allí fué, te despedías

de tantos años de fuego.

 

Ahora no se que hacer

con tu secreto guardado,

si santa y pura esconder

o sacar todo y ventilarlo.

 

—Si me muero, no preguntes,

vos ya sabés qué hacer:

abrí el cajón, buscá mis cosas,

¡y al celular, al inodoro!—

 

¡AL INODORO! ¡AL INODORO!

¡QUE NADIE SEPA LO QUE PASÓ!