No sabemos cómo decirnos adiós
Andamos por ahí en pasos lejanos
Cada uno con su propio mundo
Pero con claros recuerdos cercanos.
Despertamos con el frio de madrugada
Aparece el susurro de algo pendiente
Aunque muy claro el pensamiento
La ruina lo ignora, el corazón lo siente.
Hacemos un brindis en solitario
sentados ahí, una copa es una carta
Siempre la brisa acallando las palabras
Por esa presencia que no se aparta.