¡En honor a las poetisas del alma!
\"Homenaje en frac y violines desde la pluma de:
Henry Alejandro Morales.
Prefacio a una orquesta desafinadamente divina!
A la respetable audiencia:
\"Como es bien conocido en los circulos sociales
donde el cafè se enfrìa discutiendo un endecasilabo,
que la poesìa y la mùsica clàsica padecen de la misma enfermedad:
Ambas intentan explicar el universo usando herramientas
que no caben en un bolsillo.
Hoy sin embargo hemos decidido llevar la poesìa
un paso màs allà del protocolo, no contentos con soportar
el peso de nuestra propia sensibilidad en el portal de poemas del alma,
nos hemos vestido de gala para presentar
un hito de la acustica contemporanea:
El concierto de las cinco sinfonìas.\"
Debo advertir al respetable pùblico que la orquesta
que estàn a punto de presenciar no es una filarmonica comùn,
es la Orquesta de gatos en patines, acompañando
a cinco excelentes poetas del alma que han sido invitados
para cambiar un poco los tejados de la bohemia
por los violines de la solemnidad.
A mi izquierda veran afinando su instrumento al Maestro:
Rafael Escobar, quien ha prometido no hacer llorar a las poetisas
del alma, sino a las maderas del violìn, aunque todos sabemos
que su romanticismo es capaz de arrancarle un suspiro
hasta al ufier del teatro, junto a èl, el Maestro Tommy Duque, intenta
mantener el pulso lidiando con la tentaciòn de que cada movimiento
del arco rime perfectamente con el siguiente, una hazaña metrica
que la ciencia mùsical aun considera imposible,
en el centro del escenario la pulcritud se hace presente con el Maestro:
Salvador Santoyo, cuya elegancia al sostener el instrumento
nos hace sospechas que el violìn fue diseñado exclusivamente
para combinar su compostura artistica,
un poco màs atràs rozando las lamparas del techo
debido a su indiscutible altura vemos al Maestro: Gabriel Albornoz,
quien nos recuerda que la mùsica al igual que sus versos
se escribe mirando al cielo, aunque a veces se corra el riesgo
de perder el suelo de vista, y finalmente custodiando
el flanco mas aromatico de la velada, encontramos al gran Maestro:
Crispulo, el hombre de la rosa, quien ha insistido
en que su violin no solo debe emitir un impecable sol menor,
sino tambièn oler a jardìn de Mayo.
Como Cronista oficial de este milagro o de este naufragio estetico
segùn se mire, les ruego que apaguen sus telefònos moviles,
silencien sus dudas y preparen sus pañuelos,
lo que escucharan a continuaciòn no es mùsica solo para los oidos,
es tambièn un elegante desorden para el espiritu,
quedan ustedes en manos de la orquesta de gatos en patines
bajo la batuta de un Director especialmente invitado.
¡Que la musa nos agarre confesados!
Poema:
Se apaga la luz, sube el telòn, silencio en la sala
cinco almas de versos se sientan en fila
llevando el frac puesto con gracia tranquila
y un ala de musa pegada a la axila;
I
Allegro romantico
Abre el concierto el violin primerizo
es Rafael Escobar, el mas romantico
Que infunde un suspiro y un aplauso fantastico
tocando sus notas con un dulce hechizo
Se retira montado en un solo patin
despuès de tocar tan hermoso el violin
¡En el climax mas noble de su melodìa!
viviendo el aplauso con su fantasìa;
II
Rondò de la rima
Aparece en escena: Tommy Duque con arco brillante
buscando una consonante que sea elegante
Su violin ejecuta la RimaDuque al instante
un eco perfecto, rotundo y vibrante
Se inspira tanto el maestro en su zona
que sale corriendo contento en patines
¡Se olvida del concierto y de los violines!
y termina rimando gata con leona;
III
Scherzo de la elegancia
La tercera sinfonìa la asume Salvador
rebosante de gracia, de porte y honor
Con una elegancia que frena el dolor
y desliza las cuerdas como un picaflor
¡Es tan impecable su pulcro concierto
que hasta los fantasmas aplauden despiertos!;
IV
Sonata de altura
Avanza Gabriel, con gran altura y vuelo
cuyo violin casi rasga las nubes del cielo
Toca tan alto con tanto desvelo
que eleva las almas por sobre el pañuelo
¡Mientras el publico admira su talla
el piensa en un verso que nunca se calla!;
V
Andante del hombre de la rosa
Cierra Crispulo el concierto de violines
tocando montado en patines
Sus rosas perfuman la sala entera
transformando el teatro en primavera
¡Mira hacia el publico con sabio desvelo
y deja caer muchos petalos de rosas al suelo!
Se apagan las luces, baja el telòn
las poetisas aplauden cual hermosas perdices
Se encienden las luces, sube el telòn
y aparece Lualpri, el Director, y dice: \"Sean felices\"
Epilogo:
Cinco sinfonìas para seis gigantes!
Poetas que miden el mundo con metros distintos
perdonen el humor de estos laberintos
Los queremos alegres, geniales, distintos
haciendo del caos un arte elegante.
Autor:
Henry Alejandro Morales
04 de Octubre de 2026