Alexandra I

Hijos...

El amor ave rara voló incansablemente
descubrió un nuevo suelo de verdor
exuberante pleno de vida, y se sintió segura
en un nido calido y protegido, arrullado
por una voz lejana, que apenas se escuchaba.

Cansada de viajar, se hizo dueña
quedándose una noche y otra y otra más
de pronto una mañana sintió aquel latido
sutil latido, que se hizo fuerte, pleno
Y supo que era importante protegerlo.

Así pasaron días, meses, fue llenando
el espacio cada vez más y más, Dios
ahora era pequeño, ese interior tan confortable
era el fruto del amor, de esa ave rara
que llamaba a la vida, a su ser único, lleno de vida.

Hijos de mi alma, sangre de mis venas
corazón que latió dentro de mí, voz que escuche
aun antes de su llanto, se hizo luz  y esperanza
Y todo fue más bello, más tierno, más cercano
era el amor, ave rara que me eligió para el milagro.

Llegan atravesando la nada, los acojo, sin elegirlos
ni ellos a mí, más nos aceptamos y nos amamos
son legado de mi existencia, pero no me pertenecen
volaran  a su hora, y formaran sus propios nidos
recordando la calidez que una vez los abrigó.

Hijos dulce bendición, nuestra prueba de vida
amor entre los amores que más profundo llevamos
aquí estaré ahora y más allá del final de mis días.

autor Alex 10/4/2026