Bolivar Loncaric Pedro

MENTE, MANOS Y CORAZÓN

De la pizarra andina a la vanguardia,
un hilo de agua clara va tejiendo
el mapa de una vida que, sufriendo,
halló en la fe de su constancia, guardia.
 
Dejó el Perú su sol en la memoria,
la tiza, la palabra, el ruego vivo,
y en Barcelona el paso constructivo
halló en la ciencia un tomo de su historia. 

Vació el alma entera en el cuaderno,
trocando en luz la pena y la caída,
dejando un testamento ante la vida:
un pulso honesto, humano y sempiterno.
 
Mente en el libro, manos en la fragua,
y el corazón dispuesto para el viaje;
no hay sombra que detenga el oleaje
de quien la propia tierra en amor fragua.
 
No dudes del talento que posees,
cultiva el don, entrégalo sin miedo,
que el tiempo es un sutil y leve enredo
y solo queda aquello en lo que crees.
 
Pedro Antonio  Bolivar Loncarich.