Una persona irrelevante, el poema recibió.
La persona lo leyó y tan solo lo ignoró.
La persona que lo envió, ni siquiera lo sintió.
El poema tenía un sueño y su sueño no cumplió.
La chica que quería, nunca en su vida lo escuchó.
Los sentimientos se fueron y ni un recuerdo sobrevivió.
Y así fue como el poema, sin dueño se quedó.