Salvador Torres

QUE LAS FLORES AMANTES LLAMAN

Que las flores amantes llaman,

y estallan en su lenta campana.

 

En esta roja dicción y compañía

cada entrega es un círculo virtuoso

que deforma el círculo del día

para hacerlo armonioso;

en su lenta campana.

 

Escucha las palabras del gemido

y envuelve con un beso tu ternura

haz de mi dolor un leve suspiro

y desnuda mi cuerpo a la premura;

en su lenta campana.

 

¡Que las flores amantes llaman!

 

Tu me entregas la fruta en trozo

y me dibujas con heridas la espalda

y me muerdes con tal gozo

hasta arañarme con totalidad mi alma

en su lenta campana...

 

¡Que la flores amantes llaman!