Solo quiero una mujer que me ame
a diario y me de cariño; que yo le
prometo cuidarla como una rosa
hasta la vejez se lo dije a ella, como
se reía en tono burlón y me entristecía
al verla así conmigo; desde ese día
no la miré más ni anduve a tras de ella
hoy la veo pasar; por mi vera y no llevá
su belleza, que presumía ni me alegra
su pasar porque desdé hace tiempo
deje de quererla, ni la nesecito en casa
porque yo mismo preparo mis alimento;
y si quiero amor en las avenidas las
encuentro así de sencillo es mi vida.