No, no fue indiferencia
—fue cuidado—
cada uno de nosotros
tiene un ritmo propio
y una vez aquí
—por alguna razón—
no sirve otra cosa
Dentro no ha cambiado nada…
tu luz cambia mi mundo
cada vez
pero igualmente
puede sumergirlo
en la más absoluta oscuridad
por eso miro con calma
a través de tu ventana
—si algo tiene que ocurrir—
que sea desde donde estamos hoy…
habitando un presente
que por fin nos pertenece.