¿Será verdad que nunca puedes comparar la rareza con la belleza?
Mientras una es siniestra, oscura e intrigante,
La otra es bonita, angelical y brillante.
Una tiene espinas, la otra pétalos suaves,
Pero ésta pronto se marchita, dejando de ser elegante.
A su vez, la belleza pronto se va desgastando,
Siendo así, pronto se va olvidando.
Mientras que, la rareza continúa siendo ella misma,
Siendo así, un bonito prisma.
¿Cómo puedes elegir la rareza en un mundo lleno de belleza?
La rareza puede ser rara y diferente,
Pero cuando la tocas sin lastimarla, se vuelve especial y presente.
La rareza puede ser extraña, inusual y peculiar,
Pero cuando la comprendes, todo se vuelve especial.
Una especialidad excéntrica, y original,
En donde todo fluye, y se vuelve real.
Gracias a Dios, he entendido que la rareza no necesita ser bella para tener valor,
Sino que con cada pasada de amor, va cambiando su color.