Cuándo podré remendar esta vida,
cuándo podré recomponer sus jirones
que se desprenden cada día,
arrastrando tristezas y melancolías
Un día estoy arriba, otro día estoy abajo,
en el acerbo confín de las penas mías
Voy abajo a hacer pedicura a los pies,
para recomponer este andar
que por años me ha ido de revés...
Quizá, mañana, mejore al caminar,
olvidando los pasos en falso del ayer
Ahora voy a subir hacia el pecho,
en su lado izquierdo hay un desperfecto:
es el corazón que se nota deshecho
por las decepciones y falta de afecto
Voy a subir un poquitito más,
a realizar una cirugía a los ojos,
para que interactúen con mas claridad
con la mirada turquesa, henchida de hinojos,
que anhelo con esmero a cada oportunidad,
que la miro en la pantalla, colmando mi antojo.