Esta pregunta tan profunda
sigue volando en mi cabeza:
a veces llena mi pereza,
otras ahoga mis certezas
¿Quién soy? ¿Qué quiero de mí mismo?
Me alejo del pragmatismo
y revivo mi anarquismo
¿Soy bueno o malo, sensible o apático?
Trato de rescatar mi sentido práctico
¡Nunca voy a encajar
en una estúpida casilla!
Y vuelvo a respirar