Marcos Reyes Fuentes

CARTAS PROHIBIDAS

 

La noche los juntó sin un cupido,

dos tazas de silencio, un mismo pan,

Ella lo llamó con su  latido,

El la nombró como verdad.

 

Llegaron  tarde, sí. Llegaron  tarde,

Mas hicieron un cambio en el camino

sus almas se calzaron sin alarde

dispuestos a beberse  todo el vino.

 

Afuera el mundo con sus reyes,

dormía  en sus horarios , su muro y su deber

Adentro, ellos  hacían sus propias  leyes,

Jurando en sus barajas  su querer.

 

La noche era su tierra  sin aduanas,

y el silencio el testigo de los dos

la luna  su casa con ventanas

y el viento,  el eco de su voz.

 

Se  quisieron  de pronto, sin permiso,

como dos cauces que no debían cruzar

mas cruzaron la línea del sumiso

y jugaron sus cartas al azar.

 

“Llegamos tarde”,  en coro se dijeron

Y el eco en las paredes  respondió

con esa precisión del relojero,

“el tiempo no es problema entre los dos”

 

Entonces  se juraron a escondidas

ser uno en el silencio de su voz

y no pedirle al rey de los escribas

la historia que el mundo les negó.

 

Así jugaron   sus cartas prohibidas,

mano a mano, torciendo la razón.

Y si el mundo preguntaba entre comillas

negarían  con los labios lo que nunca el corazón.

 

Testigos fueron la noche y el silencio

La ventana, la luna y el temblor,

De sus cuerpos que no se resignaban

A desterrarse cobardes  del amor.

 

@Mrey- Historias. Safecreative.  Cusco. 2026