edgardo vilches

VIVIENDO EN LA ESQUINA DEL SURESTE

Poesía que respira en la memoria

confundida con el humo del cigarro

abandonada por la luz de las cenizas

que en el suelo va sembrando  

los pasos desnudos de mis zapatos.

 

Poesía mascando las calles de mi barrio

que implora en la cruz de las espigas

un verso de un verano sedentario.

 

Garrotazos de calor de febrero

que atacan mi piel pegada a los huesos

develando mi esqueleto

sin saber si es alma o es tiempo.