Mientras bajaba la mirada,
ante tu discurso de lucha,
se suicidaba el momento tras un salto de
esperanza.
Y aún inerte me caía,
aún inerte me dolía.
Mi suspiro como aire
despeinaba tu mirada.
Te escondía del tormento
y me mataba con palabras.
Razón
y corazón
en despiadada guerra,
te querían aún muertos de duda,
te querían aún por separado,
sin llegar a conciliarse.
Así te despidieron,
de la gloria del \"nosotros\".
Así me silenciaban,
y me exiliaban de tu amor.
Sí quería,
yo sí quise.
Sí te quiero,
sí te quise.