Sus nevus infinitos
Hice de las bohemias Latas mi taberna
en tanto mi cuerpo gris desalmado era
Es que sus lunares de cielo se movían
y mi nombre en sus vivos labios moría
Más negros que noches idas de Chosica
sus brotes enlutaban bellos a mi rostro
Mi mano impura cartas escribía en ellos
que hacían de rocío negro en su mejilla
Ya no hay El pedregal con la voz del río
ni el sendero tachonado con su nombre
Eran luz de estrellas sus amados nevus
tiñendo mis sueños de vino a más tinto
Oh sonido de aceros grises y ondulados
fumigado en el armado marco de cedro
Era la puerta de empeño solaz pretexto
para vivir entre vaso y vaso en nicotina
De sus bellos nevus musicales notas oía
y juntos togados coreaban mí canción
A la sublime sinfonía que su cuerpo era
sus nevus infinitos renaciendo cantaré
adopos