syglesias - El Poeta de la Nostalgia

Por amarte, así, lo que el silencio no pudo decir - De la vida

 

Este poema está inspirado en el fin de una unión… 

 

syglesias
Presenta


Del ciclo de la vida en Parejas…

 

“Este poema, está basado en hechos reales de mi vida. “


Por amarte, así, lo que el silencio no pudo decir - De la vida:

 

“A veces, la vida, dice, habrá detalles que dejarán huellas,

Imborrables, no siempre, escucharán decir lo siento.”

 

Llegaste sin aviso, como quien entre en casa ajena,

Y sin pedir permiso te sentaste en mi pecho,

Donde nadie había osado poner pie desde hacía años,

 

Tus risas eran monedas que guardaba en los bolsillos,

Cada beso un secreto que el mundo no debía saber,

Y yo, ingenuo, creía que esto duraría para siempre,

 

Aprendimos a cocinar el mismo arroz, a doblar la ropa igual,

Compartimos facturas, sueños y una llave de la puerta,

Pero no supimos compartir el miedo de perdernos,

 

Un “no importa” dicho con demasiada frecuencia,

Una mirada que se aparta cuando la verdad pregunta,

Y el amor comenzó a vestirse con ropa del día anterior,

 

Las cenas se volvieron mudas, solo el tintineo de los cubiertos,

Cada palabra no dicha era un muro más entre nosotros,

Y el silencio se hizo tan grande que ya no cabiamos los dos,

 

No hizo falta un tercero, bastó con la indiferencia,

O tal vez fue esa falacia pequeña que creció hasta ahogarnos,

Pero algo se rompió y ya nunca volvió a sonar igual,

 

 Firmamos papeles que no entendíamos del todo,

Repartimos los libros, las fotos, los futuros posibles,

Y cada caja cerrada era un ataúd de lo que fuimos,

 

Me despierto preguntándome qué palabra faltó en la mesa,

Si hubiera cedido más, si hubiera dicho menos,

Pero la culpa es un juez que nunca dicta sentencia justa,

 

A veces te veo en el metro, en una espalda, en un gesto,

Y el corazón da un vuelco como un niño que espera regalo,

Pero ya sé que eres solo un eco adormecido, no una presencia,

 

Te perdono por no ser quien yo necesitaba que fueras,

Me perdono por amar con condiciones que no existían,

Y en ese perdón, lo dos dejamos de ser prisioneros,

 

Ahora la cama es un océano donde nado solo,

Aprendo a hablar conmigo mismo sin sentirme extraño,

Y la soledad ya no duele, solo acompaña en silencio,

 

Sigo aquí, con cicatrices que ya no sangran,

El amor se fue, pero yo aprendí a quedarme,

Y en las ruinas de lo que fuimos, construyo quien soy.

 

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Sergio Yglesias García
Caracas, 07/09/2026 08:00 PM