A estas que fueron margaritas
fingiendo ser en vida unas rosas
mintieron con color y con aroma
mintieron con el tallo y las espinas,
a estas que crecieron sin la sombra
y solo fueron parte de mentiras
a ellas, que sus pétalos deshojan
contando a un amor, ceden su vida.
Por ellas margaritas caprichosas
que son para el amor la flor sincera
separan por saber de tu cabeza
las hojas que serán brazos y piernas,
me quiere.. no me quiere
no me soporta
y a golpes y tirones dan sentencia
tu muerte por saber a ciencia cierta,
aquello que el destino dará en suerte.
A estas que nacieron margaritas
queriendo nacer rosas, azucenas
testigos son de amores y condenas
pues dan la vida a aquel que necesita,
me quiere.. no me quiere
mientras quitan
a golpes de tirones sin conciencia
los pétalos que visten y que adornan
la flor que es del amor, la mas bonita.
A ellas les dedico esta poesía
por ellas solo escribo este poema
por ser la flor que muere a sabiendas
que nada del amor así consiga,
me quiere.. no me quiere
mientras llenan
el suelo con los pétalos segados,
pues no habrá de amar mayor pecado
que dar la vida así, si te mutilan
por ser la flor de amor tú margarita
cabeza en amarillo y cuerpo blanco,
serás entre las flores el milagro
de aquellos que inseguros te lastiman.
A estas que nacieron margaritas
o suerte del amor, solo presagio
de tantos que estuvieron sin estarlo
de amor y te robaron tanta vida,
me quiere.. no me quiere
margarita,
sin ver que te separo pies y brazos
que solo por querer, te sacrificas
haciéndome creer enamorado.