Emanuel Santana

Hay una rosa

Hay una rosa, 

Que sembré 

En el corazón. 

Hay una lágrima, 

Que Dios borro. 

Hay un amor, 

Que sólo en mis 

Sueños conocí. 

Hay una rosa, 

Que sólo un poeta

Sembró,

No es una lágrima, 

Ni un beso, 

Es su triste 

Corazón.