LA MECHE Y WCELOGAN 🔛

MANIFESTACIÓN

MANIFESTACIÓN

 

 

 

Me dijeron que pidiera y pedí.

Que visualizara y visualicé.

Que cerrara los ojos, respirara profundo y meditara.

 

Medité por la mañana, por la tarde y cuando llegaba el recibo de la luz.

 

Me senté en posición de loto, aunque mis rodillas tenían otros planes.

 

Puse cuarzos en la sala, incienso en la cocina y una foto del carro frente a la cama.

 

Cada noche le hablaba al universo:

«Gracias por el dinero que ya viene hacia mí».

 

Y el muy hijueputa no venía.

 

Pero yo tenía fe.

 

Me dijeron:

«Eleva tu frecuencia. Suelta las dudas. Vibra en abundancia».

 

Así que eliminé a tres amigos pesimistas, dejé de ver las noticias y bloqueé al banco.

 

Escribí cien veces:

«Soy abundancia. El dinero fluye hacia mí».

 

Fluyó.

Pero hacia otro lado.

 

Frente al espejo repetí:

«El universo conspira a mi favor».

 

El espejo no dijo nada.

Probablemente también estaba decepcionado.

 

Me dijeron que actuara como si ya lo tuviera.

 

Caminé como millonario, hablé como millonario, gasté como millonario.

 

Lo único que no conseguí fue la parte de tener millones.

 

Tres meses después me senté en silencio a esperar una señal.

 

Y llegó.

 

Era el recibo de la luz.

 

Entonces comprendí lo que ningún gurú pone en el video:

 

visualizar ayuda, creer ayuda, soñar ayuda...

 

pero el universo, si escucha, escucha con los brazos cruzados, esperando que uno haga su parte.

 

Levantarse.

Hacer la llamada.

Mandar el currículum.

Abrir el negocio.

Salir a correr.

Mover el culo.