Bajo la sombra del árbol de tus pensamientos
vive mi ansiedad convertida en lamentos.
El rencor es la roca
tras la que escondo mi envidia,
y yo envidio a quien beses,
en esta y en otra vida.
Y lanzar esa roca
supone el momento
de dejar todo atrás,
llevarnos contra corriente;
¿quiénes somos
y qué es este momento?,
¿vivir en plenitud
como si fuera el último?
Y el último respiro ancestral
nos deja casi muertos...
al unirnos en el vaivén
de nuestros cuerpos hambrientos
y las almas torturadas
que viven dentro de estos
carcelarios versos,
que no tendrán paz
mientras tú no seas mío
y leas todo esto.