Son mis primeros pasos
en libertad,
sin nada
que amarre mi caminar.
Son mis primeros suspiros
al andar,
porque esto
ya sabe a libertad.
Es mi primer contacto
con la tierra
y el azar,
porque no imagino
a dónde mis pasos
me han de llevar.
Es mi primera interacción
con los demás,
porque a pesar
de llevar años caminando,
pocas veces
lo he hecho
en libertad.
Es una nueva forma
de mirar,
pues ya no quiero
volver mi vista atrás.
Es un nuevo despertar
de ese sueño
en el que solía estar.
Es como tomar la pluma
para dibujar,
pero ahora la tinta
brota sin parar.
Es tocar el pasto
descalzo al caminar
y sentir cómo roza
tu alma
y tu verdad.
Es preguntarte
hasta dónde llegarás,
porque sabes
que ya no aguantas más.
Es buscar explicación
sin titubear
y saber
que la razón
también es verdad.
Es querer
empezar a caminar
y saber
que ya nunca más
vas a parar.