Mientras tu hermosura, me hablas;
Mi corazón entre tus manos;
Late con pasiones desesperadas;
Al ver tus carnosos labios.
Aunque no seamos pareja;
Tan solo quiero tocar tu piel;
Posarme en ti como abeja;
Pues eres un precioso clavel.
Tu cuerpo con aquellas curvas;
Que me quitan el aliento;
Como si fueras tantas esculturas;
En el mundo, un monumento.
Eres tan bella que deslumbras;
Mi pasión que va desenfrenada;
Todos mis caminos alumbras;
Cuanto me gustas, linda amada.
Autor: Samuel Fuentes